Bien, bien. Me gusta que las personas con las que trabajo lean mi weblog y además se acuerden de mimarme. Esta foto se la he tomado hoy a la mano de la diseñadora que hace algunas veces de mi pesadilla como programador. Pero como se ha acordado de mi y me ha traido un buen puñado de sugus, pues no me quejare mucho (mientras me duren los sugus, claro…).
Bueno, la oficina empieza a recordarme a la oficina de Electral en sus mejores tiempos, donde se trabajaba rodeado de bellas damas y la gran mayoría muy simpáticas. Lo malo de tener mayoría de compañerAS en la oficina es que cuando se ponen a bromear en plan «malas», me pueden por superioridad numérica… :P