El cuento de la cafetera de putatriat.net

Hace un tiempo que tengo pendiente anotar esto en el weblog. Pondrí­a el enlace directo a la web de putatriat.net pero todaví­a no se ha decidido por ningún weblog dinámico y no se puede enlazar un post que está en portada :/

Os dejo con el texto original, que sobra:

í‰rase un joven contable, apuesto y aguerrido, que tení­a una sola debilidad. El café. Era feliz con su cafetera italiana, pero todo el mundo le decí­a que tení­a que comprarse una express, porque era más moderna, se limpiaba más cómodamente y hací­a el café más cremoso. También era más delicada. Aunque el joven estaba contento con el café de su máquina de acero inoxidable, se decidió a probar una express, y partió hacia una tienda que le habí­an recomendado.

Pero he aquí­ que el vendedor le ofreció un robot de cocina. Es magní­fico, le dijo, con este accesorio podrá picar carne, con este otro montar claras e incluso podrá picar hielo. El vendedor le estuvo contando las bondades del robot durante un buen rato, hasta que nuestro protagonista le interrumpió y le recordó que él lo que querí­a era hacer café. Bueno, le puedo ofrecer unos sobres de café soluble y, por ejemplo, este microondas que tenemos de oferta para que caliente el agua en el que vaya a preparar su café.

¿Y si se me estropea el robot o el microondas?, preguntó el comprador. No se preocupe, nos lo trae y nosotros se la arreglamos. Eso si, nuestro servicio técnico no es barato, y además tiene que saber que para que le podamos atender, no podrá llevar el electrodoméstico a ningún otro técnico, ya que ambos son modelos exclusivos de la casa., contestó el vendedor. Y es más, le recomendarí­a que usara esta marca de agua para hacer el café, porque si no, no le puedo garantizar que salga como usted desea.

Sólo quiero una simple cafetera y usted me ofrece un robot de cocina y un microondas, que me saldrán más caros, necesitaré más tiempo para aprender a utilizarlos y al final el resultado no será el mismo, contestó el joven. Además, tendré que dejar de utilizar el agua que llevo usando hasta ahora y que me sale gratis porque la recojo de una fuente al pie de una montaña, y me obliga a acudir a su servicio técnico, sin darme opción de que otras personas me lo puedan arreglar si ustedes desapareciesen. Pues bien, continuó, no me interesa. Buscaré otra tienda donde me ofrezcan lo que le he pedido, que no es más que una cafetera. Adiós, gracias y buenos dí­as.

Durante un temporada, tuvo que tomar café en el bar, que desde luego no era lo mismo, pero al final encontró la cafetera express y saboreó deliciosos cafés durante muuuchos años. Y de vez en cuando, en algunas ocasiones, aún prepara café con su vieja cafetera italiana.

Ahora sustituyamos cafetera por requirimientos mí­nimos de un programa medio decente de contabilidad, vendedor por proveedor de servicios informáticos y robot de cocina y el microondas por un ERP. Y cambiamos el final del cuento. Esta vez, el opinión del contable no cuenta demasiado. Ahora bien, tampoco es algo que le quite el sueño :P

Joder, es que más clarito ya no puedo ponerlo, ¿No?

Publicado por

Suki_

CEO en Damavis Studio, proyectos I+D y BigData. Jugando con bits y software libre desde hace ya demasiado tiempo...

Un comentario sobre “El cuento de la cafetera de putatriat.net”

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