Los Crí­menes de Oxford

La pelí­cula prometí­a bastante los primeros minutos. Parecí­a que tendrí­a un contenido friki interesante, haciendo algunas referencias matemáticas que me llevaron a recordar directamente a cuando leí­ el criptonomicon.

Desgraciadamete la cosa afloja un poco según avanza la pelí­cula y para colmo nos tocó al lado una señora que la pobre debí­a ser deficiente mental o algo por el estilo, por que lo de coger el móvil en plena pelí­cula por dos veces y encima dar conversación, eso pone de mala uva. Pero si además no para de bostezar (de forma muy sonora), levantarse para quitarse y ponerse la chaqueta repetidas veces y preguntar si le queda mucho a la pelí­cula, supongo que ya eso saca de sus casillas a cualquiera, así­ que no serí­a justo que comentase la pelí­cula de forma negativa. Seguramente me la fastidió la del asiento de mi derecha. :(

Y eso que yo soy de los que disfruta visitando las salas de cine con cierta frecuencia, pero vamos, a este paso (me estoy haciendo un viejo cascarrabias), creo que terminaré por verlas todas en casita. :P